El uso del acero inoxidable en la cocina tiene varias ventajas, que van desde la higiene, el diseño y hasta la resistencia. Por eso desde cocineros, chefs hasta amas de casa prefieren este material en el manejo de sus alimentos.


El Instituto Mexicano del Inoxidable A.C. (IMINOX) nos detalla algunas ventajas de este material en la cocina.


Higiene: al acero inoxidable es duro y liso, lo que hace difícil que las bacterias se adhieran como sí lo hacen con las superficies porosas.  Una tarja de acero inoxidable es perfecta en hogares con niños o mascotas.


Seguridad en los alimentos:  una cacerola de acero inoxidable no genera cambios en el color, olor o sabor de la comida durante su cocción o preparación, así que puede cocinar a gusto.  


Durabilidad: desde las cacerolas hasta los cubiertos pueden conservarse durante varios años, porque duran y no se arruinan con su uso. Además, con agua y jabón se mantienen limpios y se recomienda un secado inmediato, sin dejarlos escurrir, para evitar que se manchen.


Resistencia: la superficie de una cacerola o un abrelatas se mantiene intacto por mucho tiempo, debido a su excelente resistencia ante golpes, a la abrasión, así como a altas y bajas temperaturas.


Diseño: un microondas, una estufa o un tostador se hace con acero inoxidable y es sorprendente los diseños que se realizan con estos electrodomésticos, que resultan atractivos cuando se combinan con el vidrio o la madera.


Reciclaje:  luego de su vida útil, es 100 % reciclable, ya que puede fundirse nuevamente y se obtendrá nuevamente la calidad del acero inoxidable.